
Es cuestión de gustos. Ese libro está incompleto y bueno es que de vez en cuando vayamos añadiéndole capítulos. En la época en que esta diva de la música popular de EE.UU desplegaba todo su encanto eran muy poquitas las mujeres que habían logrado abrirse paso en este estilo tan masculinizado.
El country era terreno vedado para ellas. Pero no contaban con el encanto de Brenda Lee, orientada más bien a un público joven, y el de Patsy Cline hacia un público más adulto. La de Virginia murió muy joven, sólo 30 años (en 1963) pero consiguió convertirse en tan corto espacio de tiempo en una de las más grandes cantantes de la música country.
Pronto consiguió su primer contrato. Ella venía de hacer una música más bien rockabilly pero no terminaba de cuajar, no gustaba. Aunque su voz sobria y con pegada prometía. Había que buscar una salida a ese potencial.
Y es aquí donde la música encuentra sus mayores retos. Enfrentarse a la personalidad de voces como la de Cline. Y surge una tendencia que en la actualidad perdura. Patsy acertó añadiendo a esas composiciones polvorientas arreglos de cuerda y coros, consiguiendo dulces melodías. Seguro que lo has captado... Efectivamente, el country con tendencia al pop. O como algunos sesudos críticos lo denominaron, la Urbanización del Country.
Esto ocurrió a partir de los años sesenta. Se rodeó de un grupo de coristas, Los Jordanaires y Patsy Cline comenzó a desgranar sus románticas melodías laceradas por el desamor en canciones inolvidables como She's Got You (1961), Why He Can't Be You (1962), Walkin' After Midnight (1961) y la inconmensurable Crazy (1961) que compuso Willie Nelson.
Crazy es una hermosa melodía de amor que cierra tras de sí el trágico destino que dos años después le aguardaba en un aciago accidente de avión.
Unos días antes de la grabación en 1961 Patsy había sufrido un accidente de coche que le había dañado cuatro costillas. Imposible en el estudio en esas circunstancias dar las notas que necesitaba el tema. Hasta cuatro horas continuadas para conseguir la grabación, que en la época era muchísimo tiempo. Patsy Cline declinó finalmente grabarla y decidió marcharse a casa a descansar. Los músicos se adelantaron y dos semanas después ella sólo tuvo que poner la voz y en una sola toma.
La canción se convirtió en uno de sus mayores éxitos. A continuación puedes disfrutarla tal cual en una grabación en vivo y también en la versión estudio.
El country era terreno vedado para ellas. Pero no contaban con el encanto de Brenda Lee, orientada más bien a un público joven, y el de Patsy Cline hacia un público más adulto. La de Virginia murió muy joven, sólo 30 años (en 1963) pero consiguió convertirse en tan corto espacio de tiempo en una de las más grandes cantantes de la música country.
Pronto consiguió su primer contrato. Ella venía de hacer una música más bien rockabilly pero no terminaba de cuajar, no gustaba. Aunque su voz sobria y con pegada prometía. Había que buscar una salida a ese potencial.
Y es aquí donde la música encuentra sus mayores retos. Enfrentarse a la personalidad de voces como la de Cline. Y surge una tendencia que en la actualidad perdura. Patsy acertó añadiendo a esas composiciones polvorientas arreglos de cuerda y coros, consiguiendo dulces melodías. Seguro que lo has captado... Efectivamente, el country con tendencia al pop. O como algunos sesudos críticos lo denominaron, la Urbanización del Country.
Esto ocurrió a partir de los años sesenta. Se rodeó de un grupo de coristas, Los Jordanaires y Patsy Cline comenzó a desgranar sus románticas melodías laceradas por el desamor en canciones inolvidables como She's Got You (1961), Why He Can't Be You (1962), Walkin' After Midnight (1961) y la inconmensurable Crazy (1961) que compuso Willie Nelson.
Crazy es una hermosa melodía de amor que cierra tras de sí el trágico destino que dos años después le aguardaba en un aciago accidente de avión.
Unos días antes de la grabación en 1961 Patsy había sufrido un accidente de coche que le había dañado cuatro costillas. Imposible en el estudio en esas circunstancias dar las notas que necesitaba el tema. Hasta cuatro horas continuadas para conseguir la grabación, que en la época era muchísimo tiempo. Patsy Cline declinó finalmente grabarla y decidió marcharse a casa a descansar. Los músicos se adelantaron y dos semanas después ella sólo tuvo que poner la voz y en una sola toma.
La canción se convirtió en uno de sus mayores éxitos. A continuación puedes disfrutarla tal cual en una grabación en vivo y también en la versión estudio.