jueves, 8 de julio de 2010

Platino Por Un Día




Buscando y buscando, que esto es un no parar, tarde o temprano se desliza la sorpresa del día entre tanto desorden en aquella perdida estantería de discos ya olvidados en el tiempo.

Pero nada más ponerlos en el no menos vetusto giradiscos descubres por qué en su día fueron auténticos líderes y después ya nunca se supo de ellos.

Hablo de un trío valenciano que en los primeros ochenta deslumbraron fugazmente con una suerte de funky-pop elegantoso, perfecto para las pistas de baile muy en la línea de los ecos británicos en tal menester estilístico. De la misma manera aparecían ataviados atildados de una seriedad francamente convincente.

Se llamaban Platino y fue uno de los miembros del dúo de música electrónica Azul y Negro, Carlos García Vasco, quien les produjo el disco que me ocupa ahora. Sólo ese porque no hubo más. Ocurrió en 1984. Es una delicia que merece la pena repasar.



domingo, 4 de julio de 2010

Radio Futura Acalorada


Veranos inolvidables cuando en el pequeño tocata sonaba la música de los Radio Futura. No sé por qué pero sea cual fuere el momento en que les escucharas siempre tenías la sensación de transportarte al tórrido estío de otrora años mejores.

La Escuela de Calor de los Radio Futura es un icono de la música veraniega de la España más orientada hacia un nuevo mundo musical en el que el revulsivo era la diversión por la diversión sin nada más que hacer que ir despertando hacia una realidad a bordo de un incipiente futuro que alguna vez sentimos perdido y al que la música volvía a auparnos.

Ese verano de 1984 mientras algunos se movían al ritmo ingenuo de los pajaritos de Mª Jesús y su Acordeón otros preferíamos la descarnada pegada de la calle ardiendo al sol de poniente con tribus salvajes cerca del río.

Sin duda la canción más cercana del long play La Ley del Desierto, La Ley del Mar junto a Semilla Negra, otro icono de los de Madrid con el que se perfiló una banda llamada a marcar estilo en el rock hecho en castellano. El primero del entonces cuarteto después del experimento que supuso Música Moderna cuatro años antes.

El disco se confeccionó a base de material que en vivo ya había rodado Radio Futura en sus muchas actuaciones. Cuando se publicó con esos mismos temas pero grabados en estudio por vez primera ya eran sobradamente conocidos. Fue importante también la labor que en ese período sin soporte físico realizaron las emisoras de radio de todo el país radiando maquetas, etc., con lo cual se convirtió en un rotundo éxito.

Pedacitos de un verano que gusta recordar en cualquier terraza mientras una cervecita (o lo que se tercie) amortigua el peso y paso de los años.


sábado, 3 de julio de 2010

Bob Marley No Copy


Que la arrolladora personalidad de Bob Marley caló profundamente en sus seguidores es un hecho contrastado. Que su música sirvió como elemento de expresión y denuncia con soflamas espirituales auspiciadas por la religión rastafarí también es verdad. Pero que eso nos de pie a recrear sin límite un legado musical que me parece tal como quedó inamovible se me antoja un despropósito.

El punteo y ritmo característico del reggae da pie a mil y una combinaciones. Y Marley fue un adelantado de su tiempo en tal menester. Se adivinaba en su música un espíritu elevado y un conocimiento del tempo exquisito. Hoy día escuchar por ejemplo Is This Love no supone retrotraerse en un complicado ejercicio de memoria. Salvando las ventajas técnicas actuales suena tan fresco como si fuera hoy mismo.

El jamaicano concibió su música tal y como en sus discos está plasmada. Y créeme que hay ocasiones en que mitos de tamaña envergadura deben ser tratados a la altura de su excelencia personal y musical. Me parece un sacrilegio retocar su legado inigualable a no ser para limpiar la pista original del paso de los años, hoy llamado remasterización.



Hace unos días pude tener noticia de una reedición que a priori me parecía oportuna por el período estival pero que al escucharla me sorprendió. Varios años después de su fallecimiento se editó una muy completa y destacable recopilación en el ya legendario Legend. La de ahora se llama Legend Rarities Edition. Chin chin pum para pistas de baile.

Mi decepción ha sido profunda. Tanto como la osadía de quienes se han permitido profanar la memoria del genio Bob Marley. Y menos mal que en un arrebato de lucidez han obviado en tamaña disección apócrifa el sacrosanto Is This Love. Menos mal.

Te recomiendo por supuesto la edición originalísima, única y verdadera de Legend. Abajo te dejo alguna que otra joya.




miércoles, 16 de junio de 2010

Cuento Contigo


Si alguna vez te has parado en medio de la vorágine del día a día que nos hemos impuesto habrás advertido lo ridículo que parece todo a tu alrededor. Todos corren, algunos hacia ningún sitio, sólo lo hacen por empatía y porque no vaya a resultar que visiten el pavimento a la altura de sus narices tras el empujón de quien viene más rápido aún y que quizá tampoco va a ninguna parte.

Pantallas de neón que te prometen el paraíso mismo con una gama de colores que hasta ese momento siquiera sabías que existían... Mientras miras a tu alrededor y piensas, no sin motivos, si realmente existe ese lugar. Si de verdad tu amada/o tendrá el mismo aspecto que presenta la escultural figura de la marquesina, que miras de reojo por si acaso cambia de imagen y te da la hora no sea que otra vez llegues tarde... Es mejor correr para evitarlo. Otra vez aliviando el paso y de paso el ritmo de tu corazón.

Pero no hagas caso, más adelante de nuevo otra detallada descripción esta vez de cómo utilizar el aparatito desfibrilador que a modo de dispensario por turnos se sitúa estratégicamente en algunas grandes ciudades atribuladas por la fiebre del estrés.

Alivias el paso y resulta que mientras sorteas a la chica de patines que corre y corre y cabilas sin llegar a adivinar cómo es capaz de guardar el equilibrio al tiempo que atropellada te asalta la idea de dónde quedará el circo del que se ha escapado, el claxon del coche te pone en órbita de nuevo. Has vuelto a la realidad de la mano de algún improperio del conductor. Mientras le dedicas tu mejor selección de vocablos ofensivos de repente te das de bruces con la cafetería a la que intentas acceder por la cristalera del ventanal mientras al mejor estilo mimo buscas el inexistente pomo de la puerta que por una combinación de premura y tontuna pensaste que estaba por allí...

¡Todo rápido, muy ligero, a la voz de 'ya' !. "Si puede ser hoy mejor que mañana", "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", "En casa a las diez estés si puede ser mejor antes que después"... ¡Basta!. ¿Te has planteado alguna vez vivir despacio?. No importa el resto, ya sabes, sin prisas y con todas las pausas a tu alcance. En no tomar el atajo de regreso a casa y disfrutar del paisaje. Caminar bajo la lluvia mientras sonríes. Sonríes.

Esa es la palabra, sonreír. ¿Sabes que el gesto de reír es del que participan más músculos del cuerpo simultáneamente. Y que éstos a su vez provocan una liberación de endorfinas suficientes para aliviar cualquier síntoma de cansancio, tristeza, estrés... Y que es una terapia al alcance de todos, económica, porque sonreír no cuesta nada y es contagiosa, felizmente contagiosa?.

¿Y sabes que con una sonrisa puedes conseguir todo lo que te propongas?. Con una sonrisa la chica de la ventanilla te atenderá mejor y más diligentemente. ¿Pues a qué esperas?. Prepara tu estrategia mientras escuchas mi propuesta musical de hoy.


martes, 15 de junio de 2010

J.M. Serrat A Orillas del Mar

De la misma manera que un autor se identifica con su obra el destinatario se integra en el paisaje descrito que propone éste. Se hace cómplice de la vivencia o imagen allí plasmada y así la eternidad de la obra está asegurada. Es tan fácil decirlo como difícil conseguirlo.

Juan Manuel Serrat es uno de esos raros intérpretes con la facultad de la cercanía, del tú a tú, del diálogo espontáneo, de la extraña comunión entre una canción y la vida misma palabra a palabra, renglón a renglón, nota a nota.

La inmediatez de sus textos -propios o prestados-, la sencillez de sus músicas y la vibrante conjunción del fraseo le dispone a uno en medio de una escena cotidiana, cercana, vívida, extrañamente personal e intransferible. No es necesario haber estado en ninguno de esos escenarios para sentirlos propios.

Y es así y de ninguna otra forma como soy capaz de acceder a tamaña figura de la música popular española. Desde la vivencia heredada antes de que por su propio pie ésta llegue a mí. Como un faro que ilumina el camino o sencillamente deslumbra. Porque de todo hay en la viña noble y rica de un narrador incansable del alma en toda su complejidad pero sencilla emoción.

De esta forma lo sentí la primera vez que tuve entre mis manos la Obra Maestra de este catalán convencido de su raíces que le costaron años de persecución y censura en su propia patria y el desdén de los pro-patriotas de bolsillo y plástico. Me refiero a Mediterráneo (1971).


No trato de hacer un panegírico técnico ni siquiera una sesuda teoría formulada en torno a la ubicación social del disco en cuestión. No. Sólo una exposición de las historias costumbristas en forma de canción que han perdurado en el tiempo, con las que hemos crecido nuestra generación y que aún sentimos tan cercanas por inolvidables, para bien o para mal. Allá cada cual.

Un disco que se deja escuchar fácil, con la necesaria orquestación de Juan Carlos Calderón omnipresente en aquella época y con la ya por entonces evocadora forma de cantar y contar de un Serrat repleto de motivos e historias para hacerlo.

Historias que son las que son en el momento en que son. Y no es un juego de palabras. Pero que al margen de ello siguen arañando el alma, predisponiendo el ánimo o acariciando el rostro como la fina lluvia de una mañana de primavera...

Desde la declaración de identidad y principios de la laureada copla que abre y da título al disco hasta el rumbo incierto de Barquito de Papel; desde el alma errante de Vagabundear al destino anhelado a bordo de los primeros brazos que comparten corazón y vida de La Mujer Que Yo Quiero; desde el retrato bohemio del Tío Alberto -personaje que existió en la vida real- a la evocadora y quizá más personal letra de Aquellas Pequeñas Cosas; o la cruda realidad costumbrista del decadente Pueblo Blanco...

Es una auténtica joya del cancionero a manos del gran Joan Manuel Serrat. Él compuso toda la música y las letras a excepción de un invitado de lujo como no podía ser de otra manera, nada menos que el poeta León Felipe con el poema Vencidos que cierra un disco enorme escrito a orillas del mar entre Girona, Gipúzcoa y Mallorca que ahora arribo a tu playa.






martes, 18 de mayo de 2010

El Placer de Cantar


Dice un proverbio oriental que si lloras porque no puedes ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas. Y no le falta su cuota de verdad al dicho, que para esto de la filosofía aplicada al alma humana estos chicos que crecen como la espuma allá por el Oriente saben un poco.

Esto aplicado a la música tiene su aquel. Sí, porque la técnica que hoy en día se utiliza en el estudio de grabación o mismamente en una sala de conciertos con unidades móviles que más que itinerantes son mastodónticas infraestructuras sónicas ancladas al lugar en cuestión... como que no terminan de dar el 'do' de pecho.

Me refiero a que todo se esconde tras magníficas, impolutas e impecables grabaciones digitales con una excelencia cuántica binaria que el tipo del chelo cuando hace su solo pareciera que te respirara cerca del oído. Bien, muy bonito todo... pero demasiado limpio, sin emoción. No digo yo que se graben las cosas a la antigua usanza bajo bóveda y una sola toma, no. Pero sí un poco de naturalidad por favor.

Me ha pasado con el último trabajo por ahora de la canadiense Celine Dion que después de nueve largos años ha vuelto a los escenarios colgando el no hay billetes. La ocasión lo merece y ahí va el derroche de medios y multimedia. Disco CD incluido, más DVD y tres horas de un documental tipo séptimo arte donde se muestra a la diva delante y detrás del micro.

Celine tiene una voz portentosa. No la voy yo a descubrir ahora. Pero a veces los árboles no nos dejan ver el bosque. Echo en falta, de verdad, además de a mi amor, pero ese es ya otro tema, la sencillez y candidez de los primeros años de cualquiera que se precie en esto de la música.

Deja a un lado el histrionismo neosónico y disfruta un ratito de una voz dulce y en francés de la Dion en un incunable. Billy se llama. Y como de sencillez va la cosa no añado nada más. Ahí te lo dejo.


domingo, 16 de mayo de 2010

John Paul Young, Enamorado al Viento


Aunque en 2006 publicó un disco desde su Australia de adopción a John Paul Young, natural de Escocia, siempre se le recordará por el fruto extendido a medio mundo en 1978 bajo el nombre Love Is In The Air.

Ésta es una composición fiel a la tendencia musical de su tiempo. Estamos en la segunda mitad de los 70. Plena era disco de fiebres varias en el tiempo mágico del sábado por la noche. JP Young venía de participar en la opera rock Jesucristo Superstar en su producción australiana. También de tener éxito como vocalista en una olvidada banda de rock.

Después de éxitos importantes como solista en Australia y con eco en Europa y EE.UU no sería hasta el inolvidable 1978 cuando llegó a conseguir el reconocimiento mundial definitivo con el tema disco El Amor Está en el Aire.



Llevado a cabo por los productores de la banda de hard rock AC/DC la canción con la base bailonga del momento era tremendamente sencilla pero irradiaba un optimismo al que era imposible resistirse.

Con el tiempo el propio John Paul Young confesó que el éxito se debía a las indicaciones de su productor mientras trabajaba en el estudio de grabación. Éste le insistía en que debía cantarla como si estuviera manteniendo una conversación... De cualquier forma y colocando en su justa medida las dotes vocales de JP Young el consejo funcionó.

El éxito continuó indisolublemente emparejado a Love Is In The Air hasta más o menos 1983 en que su estrella empezó a decaer. Se dedicó una temporada a la radio como DJ. Y en 1992 el cine le rescató del relativo anonimato proponiéndole una revisión de la canción para la película Strictly Ballroom. De nuevo triunfó. En 2006 publicó disco pero apenas sin repercusión.

Al rescate de instantáneas de un pasado que para muchos sigue siendo mejor. Tengo mis dudas pero en cualquier caso es verdad que son momentos irrepetibles. Te propongo la reaparición de JP Young en 1992 con el siguiente vídeo.


domingo, 9 de mayo de 2010

Patsy Cline, Abriendo Camino


Es cuestión de gustos. Ese libro está incompleto y bueno es que de vez en cuando vayamos añadiéndole capítulos. En la época en que esta diva de la música popular de EE.UU desplegaba todo su encanto eran muy poquitas las mujeres que habían logrado abrirse paso en este estilo tan masculinizado.

El country era terreno vedado para ellas. Pero no contaban con el encanto de Brenda Lee, orientada más bien a un público joven, y el de Patsy Cline hacia un público más adulto. La de Virginia murió muy joven, sólo 30 años (en 1963) pero consiguió convertirse en tan corto espacio de tiempo en una de las más grandes cantantes de la música country.

Pronto consiguió su primer contrato. Ella venía de hacer una música más bien rockabilly pero no terminaba de cuajar, no gustaba. Aunque su voz sobria y con pegada prometía. Había que buscar una salida a ese potencial.

Y es aquí donde la música encuentra sus mayores retos. Enfrentarse a la personalidad de voces como la de Cline. Y surge una tendencia que en la actualidad perdura. Patsy acertó añadiendo a esas composiciones polvorientas arreglos de cuerda y coros, consiguiendo dulces melodías. Seguro que lo has captado... Efectivamente, el country con tendencia al pop. O como algunos sesudos críticos lo denominaron, la Urbanización del Country.

Esto ocurrió a partir de los años sesenta. Se rodeó de un grupo de coristas, Los Jordanaires y Patsy Cline comenzó a desgranar sus románticas melodías laceradas por el desamor en canciones inolvidables como She's Got You (1961), Why He Can't Be You (1962), Walkin' After Midnight (1961) y la inconmensurable Crazy (1961) que compuso Willie Nelson.

Crazy es una hermosa melodía de amor que cierra tras de sí el trágico destino que dos años después le aguardaba en un aciago accidente de avión.

Unos días antes de la grabación en 1961 Patsy había sufrido un accidente de coche que le había dañado cuatro costillas. Imposible en el estudio en esas circunstancias dar las notas que necesitaba el tema. Hasta cuatro horas continuadas para conseguir la grabación, que en la época era muchísimo tiempo. Patsy Cline declinó finalmente grabarla y decidió marcharse a casa a descansar. Los músicos se adelantaron y dos semanas después ella sólo tuvo que poner la voz y en una sola toma.

La canción se convirtió en uno de sus mayores éxitos. A continuación puedes disfrutarla tal cual en una grabación en vivo y también en la versión estudio.





domingo, 2 de mayo de 2010

Efemérides Musicando & Cia.


Este rostro seguramente nos os sonará demasiado y no hagas trampas que justo al lado de la imagen tienes los datos.

Se trata del vocalista de la banda mítica de hard rock los Foreigner, fundada por el guitarrista Mick Jones. Lou Gramm nació en Nueva York hace justo hoy 60 años. El sexagenario ingresó en ella en 1976 después de haber participado como batería y vocalista en los Black Sheep.

Fue distinguido como uno de los grandes intérpretes del rock a raíz de la mundialmente conocida balada de 1984 I Want To Know What Love Is en la que Lou da la talla interpretativa contribuyendo a elevar la canción al número uno. Más abajo te dejo el vídeo.

Tienes más datos en su web oficial: http://www.lougramm.com

¡¡Felicidades Lou!!