sábado, 31 de mayo de 2014

Víctor Manuel en Un Minuto




Hace unos días me llegaban noticias de este insigne asturiano. Sigue igual de activo ofreciendo su música a todo aquel que tenga a bien acercarse a escucharla. La veteranía es un grado y por ende supone un buen número de seguidores impenitentes desde décadas atrás que colaboran en el mantenimiento del mito.

Al margen de su actividad política de protesta en los años del régimen en que tuvo que soportar como muchos coetáneos suyos las andanadas de la censura que obligaba a reescribir algunos textos, conciertos abortados por la autoridad y también puntualmente el exilio, Víctor Manuel San José es un autor de gran talla.

Música Ligera, es esta una etiqueta que se aplica con demasiado desdén y arbitrariamente. Noto un tono algo despectivo en ocasiones. Y no es justo. Víctor siempre ha trabajado con solvencia sus producciones y ha cantado con soltura y personalidad cada texto.

Su discografía es amplia tanto en solitario, como acompañado de su mujer Ana Belén. No haré un corolario de sus aciertos pero sí destacaré himnos imprescindibles como El Abuelo Vítor, El Cobarde, La Planta 14, Asturias, Sólo Pienso En Ti, Ay Amor o Déjame En Paz (Con Miguel Ríos), por citar algunos. Además de su faceta como productor cinematográfico.




A raíz de esta nueva comunicación sobre sus caminos profesionales en la actualidad, de pronto giré la mirada al año 1988. Allí Víctor fundaba su propio sello discográfico, Ion Música, que vendía el producto una vez terminado a la antigua BMG/Ariola, en la actualidad Sony. Y se estrenaba como productor de cine con Divinas Palabras, que se presentó en la sección oficial del Festival de Venecia.

El nuevo sello significó un punto de inflexión para el que compuso el primer disco, Qué Te Puedo Dar (1988). Prescindió del productor Geoff Westley (Bee Gees...) que tantos éxitos le dio con un sonido especial y contrató esta vez a Roberto Costa. Ambos trabajaron un disco francamente bueno.

Letras imaginativas en su construcción prosaica, que atacaban directamente el tema de la drogadicción con el sobrecogedor La Madre, el travestismo, también el costumbrismo de su repertorio más clásico, con una voz en el momento más álgido de su madurez artística. Y por encima de ellas el corte inicial Por La Luz De Tus Labios. Novedosa producción francamente notable con la perspectiva de los años.

Hoy este álbum no se relaciona en la lista de los mejores trabajos de Víctor, pero creo que es el momento de reivindicarlo. Ahí te dejo algunos detalles para que los disfrutes.



jueves, 17 de abril de 2014

Viejos Vinilos: Living Eyes, Bee Gees




Me apetece esta vez añadir un capítulo más a la sección itinerante de viejos vinilos. Y curiosamente con un trabajo elegido para ser el primer disco demostración del formato cd incipiente en el año 1981.

Este disco de la formación de origen australiano Bee Gees, de cuya gesta en la era disco poco más hay que sumar que no se sepa, tuvo la particularidad de ser uno de los peor acogidos y que menos vendió del trío de hermanos, apenas 750 mil copias.

Quizá el reproche de un público que seguía ávido de altas plataformas de tacón y pistas de baile. El disco supuso un espaldarazo literal a su estilo discotequero que tanto brilló hasta ese momento y que sus seguidores disco aún esperaban de ellos. 

En cualquier caso lo que está claro es que en él retornaban a su estilo clásico baladesco. Los medios tiempos abundan y las voces en semi falsete dan lustre a todo el álbum. Y los temas más rítmicos lejos de otrora fiebres de fin de semana. Puede afirmarse que Living Eyes es una pequeña gran joya en la discografía de Bee Gees.




Injustamente proscrito durante años la discográfica terminó por retirarlo del mercado. Afortunadamente se recuperó años después tal cual se editó por primera vez en formato digital con todas sus bellas melodías como I Still Love You, el recargado pero irresistible inicio de Be Who You Are o el típicamente Bee Gees Soldiers, enfatizado con las inconfundibles voces corales de Barry, Robin y Maurice Gibb que llegan a rozar el cielo mismo en Nothing Could Be Good.

Pero por encima de todas ellas está en mi gusto personal Wildflower. Un sosegado y pequeño regalo que por sí solo ya valdría la pena hacerse con este viejo vinilo. Sirva además como homenaje a dos de los miembros de la banda ya desparecidos, Maurice Gibb (2003) y Robin Gibb (2012).





domingo, 6 de abril de 2014

Michael Jackson Vuelve...




Ha ocurrido a lo largo de la historia de la música moderna en infinidad de ocasiones. Y no será la última. Estirar al máximo todas las posibilidades de rentabilidad del cantante, autor, etc., de turno por parte de los herederos legales o compañías discográficas y de derechos del material grabado o por grabar del músico en cuestión es muy habitual.

Sinceramente los irreductibles seguidores, amantes de la música y de las rarezas inéditas de este género artístico lo agradecen. No digamos los arriba citados. Y sobre todo si hablamos de alguien con una imbricación tan profunda en la sociedad en general como la tuvo el Rey del Pop, Michael Jackson.

Al margen de esta cadena de intereses existe un indiscutible icono de la música pop con una facilidad casi hipnótica para construir entorno suyo un mundo sui géneris del que era y es difícil abstraerse. Y sin la ayuda de nadie. Su compleja personalidad, que no vamos a analizar en este momento, iba a la par con sus discos.

Y en éstos últimos, los discos, en definitiva su obra mayor, reside la clave de su éxito musical. Francamente fácil de decir pero no igualmente sencillo plasmar en una canción, es decir, traer a sus modos soul, boogie o funk la impronta enérgica de una guitarra eléctrica. En algunos casos generando demasiado ruido (Bad - 1986), en otros mágicamente integrada (Thriller - 1982).

Jackson, natural de Gary, Indiana, en EE.UU., fue un autor muy prolífico. Mucho. Y supo rodearse de buenos arquitectos musicales según convenía en cada momento que daban forma a sus siempre sugerentes iniciativas. Entre ellos el que mejor las interpretó ya desde Of The Wall (1979), fue Quincy Jones. Decididamente y de forma objetiva los discos posteriores a Jones no brillaron más allá del carisma de su protagonista y la inevitable en consecuencia escalada en las listas de éxitos y ventas.




Pero Jackson dejó mucho más de lo que vio la luz en su momento. Recientemente los herederos de nuestro protagonista dieron permiso de acceso a sus archivos al nuevo director ejecutivo de Sony Music, L.A. Reid, sello en que se integra la marca Epic, editora a su vez de todos los discos de Michael desde 1979. Allí debió encontrar la misma Biblia en verso -permítaseme la expresión-.

Reid no dudó en encabezar el proyecto que conduciría a la edición del segundo disco póstumo del Rey del Pop. El primero fue Michael en 2010. Del gran número de maquetas, grabaciones a semiproducir, etc., se han seleccionado sólo ocho cortes. Hasta diecisiete y dos vídeos para la edición Deluxe. La coordinación en la producción es de Timbaland.

En fin, poco más que añadir. Hay más detalles en su web oficial que sigue tan activa como siempre. Sólo un pequeño a la vez que gran detalle. Salvo porque todo es material ideado por Jackson, en la nota informativa que asevera que el álbum estará disponible el 13 de mayo en todo el mundo bajo el título Xscape, se incluye el término "comtemporaneizar". Y cabe la pregunta: ¿dónde quedará Michael Jackson en este disco?.

Sí conocemos en este momento uno de los temas que compondrán Xscape. Se filtró hace unos cuatro años en Youtube, mucho antes de concebir este nuevo disco póstumo. Es el que puedes escuchar en el siguiente vídeo. Michael  lo esbozó en 2005 y denuncia los abusos sexuales a una menor de 12 años. Sin duda lo utilizó como defensa ante los acontecimientos que le involucraban como autor también de abusos a menores.


   




jueves, 3 de abril de 2014

Patti Austin, Corista de Lujo




Esta mujer de Nueva York inició su carrera musical muy temprano. Ya con cinco años compartió grabaciones con dos grandes del Jazz, Dinah Washington y Sammy Davis Jr.

Tamaño y virginal currículum impone sin duda alguna. Aunque podríamos incluirlo en la categoría de anécdotas que dan boato a datos biográficos para una artista que amanece al mundo de la música. Pero en el caso de Patti Austin no son un mero adorno, desde pequeña ya tenía una habilidad especial en la cosa del canto.

Siempre ha compaginado su carrera musical con discos propios y colaboraciones muy ilustres con grandes artista de la escena mundial. Sus dotes de corista le hicieron en un tiempo muy cotizada para tal menester. Michael Jackson (en It's The Falling in Love, que puedes escuchar más abajo), Quincy Jones o Roberta Flack son algunos de los nombres de relumbrón para los que Austin ha trabajado haciendo dúos o simplemente coros.

Inició su carrera como solista en 1976 y aunque con el paso del tiempo fueron distanciándose la edición de sus discos siempre ha estado presente de alguna u otra manera. Entre el Jazz y el R&B ha pasado media vida cantando e incluso coqueteando con el pop. La voz de Austin es muy agradable y personal.

Así que en el año 2011 volvió de nuevo a grabar un disco pop. Ocurrió tras diez años inmersa en exclusiva en el Jazz. Ese es el disco que vamos a escuchar a continuación, Sound Advice a través de You Gotta Be, una versión del original de la cantante británica Dess'ree en 1994 en formato gospel y en un impecable directo. Después un viejo éxito también con aires pop. Que los disfrutes.







miércoles, 26 de marzo de 2014

Rolling Stones En España



Después de varios desmentidos, informaciones equívocas y la reciente desaparición de la novia del vocalista de la banda, por fin Rolling Stones a través de su oficina han confirmado el único concierto que les traerá a España.

Será el próximo 25 de junio en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid. El tour en el que se engloba esta gira mundial, 14 On Fire, se va ampliando por momentos después de que Jagger suspendiera todos los conciertos de los meses de marzo y abril a consecuencia del fallecimiento de su prometida.

La legendaria banda inició carrera musical hace 52 años en el Reino Unido. Han visto pasar los años y cómo bandas coetáneas han ido quedando por el camino, por ejemplo, sus más inmediatos competidores, The Beatles. Mientras ellos siguen derrochando energía y publicando discos regularmente su música ha ido pasando del Blues, Soul y R&B de sus inicios al rock inmediato y efectista de la mayoría de sus grandes éxitos.

Así mismo siguen despertando una atención inusitada allá donde se presentan vendiendo entradas que completan auditorios en algunos casos sólo en minutos. En España se pondrán a la venta el miércoles 2 de abril. Y los precios oscilarán entre los 85 y 220 euros. 

En 2013 decidieron subirse juntos de nuevo a los escenarios y es este último espectáculo el que terminará recalando en España después de los insistentes rumores que negaban su visita.

Ahí tienes dos piezas legendarias mientras piensas si reservas tu localidad para recibir a sus Satánicas Majestades.





domingo, 23 de marzo de 2014

La Violinista sobre el Huracán



A veces en esto de la música uno se encuentra con historias mil. Extravagantes, irreverentes, sucias. La trastienda que muchos procuran no se vea y que tarde o temprano sale a la luz. Y no se entiende por qué, ya que hay casos tremendamente curiosos y que dicen mucho a favor del protagonista. Ciertamente otros no tanto. Pero este es muy curioso y bonito de contar aquí. Tiene como protagonista a Bob Dylan.

En 1975 en su álbum Desire introducía un tema larguísimo llamado Hurricane. En él, y en colaboración con Jacques Levy, narraba la historia de Rubin Huracán Carter, el famoso y controvertido boxeador acusado de asesinato. Nunca quedó clara su inocencia y parece, siempre según la leyenda, que Dylan se arrepintió de haber compuesto el tema en cuestión.

Pues bien, a lo largo de la narración musicada aparece un violín que va cabalgando a lomos de la voz fraseada del de Minessota. En realidad y en aquel año 1975 esto suponía toda una novedad. Un revulsivo que de nuevo el genio ponía a disposición del mundo rock para su disfrute y desarrollo. Lo curioso es que la ejecutante fue reclutada por Dylan en plena calle del East Village neoyorquino cuando ésta, Scarlet Rivera, paseaba con su funda de violín en la mano. No lo dudó y le ofreció formar parte de su banda. Tal cual.

Sobre el disco poco más que decir. El tema es un auténtico clásico que de puro largo se editó en dos mitades en formato single. La primera en la cara A, la segunda en la B. ¡Menudo sacrilegio!, pero así estaban las cosas.

Si quieres escuchar completo en su versión original con calidad de cd Hurricane, a continuación puedes hacerlo. Y si necesitas la traducción, en la columna central de este portal tienes el enlace 'Bob Dylan en Español'.




America, Cabalgando Sin Nombre



Cada década tiene sus ídolos y correspondientes canciones que la definen de forma instantánea a través de ese recuerdo indeleble en forma de 33 rpm sin que a veces sepamos claramente quién o quiénes fueron sus creadores.

Este trío escribió algunas de las joyas acústicas más bellas de los primeros setenta con permiso por supuesto de sus fuentes más inmediatas como fueron Bufallo Springfield, Crosby Still Nash & Young, o también, por qué no, The Yardbirds.

¿Quiénes eran America?. Tres chavales hijos de sendos oficiales de la Fuerza Aérea de EE.UU emplazados en Gran Bretaña que se conocieron a finales de los 60 en la Escuela Secundaria. Que decidieron reunirse y tocar lo que sabían. Y lo que sabían eran piezas que resultaron ser iconos de su tiempo en los primeros setenta.

En unos años donde lo acústico ocupaba un lugar privilegiado en el gusto general de la audiencia ellos hicieron gala de un refinado estilo en ese menester a medias entre el folk y el rock siempre en un tempo medio y suave que les reportó fama en todo el mundo. Sus armonías vocales verdaderamente hermosas jugaban un papel importante en el resultado final.

Aunque su debut fue tímido en Gran Bretaña, no sería hasta 1972 en una gira de los no menos míticos Everly Brothers por Estados Unidos en que America les acompañó abriendo espectáculo cuando empezaron a despegar. Esa gira como teloneros fue aprovechada para publicar el soberbio single A Horse With No Name. Rotundo nº1 en el país de Elvis Presley y nº3 en el de Al Stewart.




Después Ventura Highway y un grammy al grupo revelación en 1973. Fue entonces cuando George Martin, productor de The Beatles, se fijó en ellos y les grabó nada menos que siete discos, justo hasta 1979 cuando el ya dúo declinó en el gusto de la audiencia. Pero habían quedado otras joyas como Tin Man o Lonely People. Fueron, tras un pequeño bache en 1976, sus mejores años.

Después volvieron en 1982 con You Can Do Magic incluyendo sintetizadores pop (la moda manda); un bonito disco llamado HourGlass en 1994 y también con conciertos para sus fans más incondicionales durante los noventa. E incluso en 2007 publicaron disco, pero ya como remedo de lo que fue y ya no se puede repetir al menos en el éxito aunque sus grabaciones aún sigan gozando de una excelente producción.

En fin, que hecha la composición de lugar ahí te dejo varias rutilantes composiciones de los míticos America.






viernes, 21 de marzo de 2014

Wilson Pickett, El Soul Enrazado




Siempre he creído que el cantante y también compositor de Alabama (EE.UU), desparecido en 2006, tuvo su mejor mentor en Sam Cooke, el lado dulce, esencialmente romántico del soul masculino que por otro lado atraía a las fans como la miel a las abejas. Y no he estado equivocado durante todos estos años.

La brillantez de Pickett alcanzaba el cenit cuanto más enamoradizo aparecía Cooke. Los contrastes. El Yin y el Yan de la sabiduría oriental trasladado a la música de mediados de los sesenta, cuando sólo unos años antes el gospel que se cantaba en las misas de las comunidades negras de Estados Unidos fue dando rienda suelta a la imaginación hasta llegar a esta forma tan electrizante de sonido.

Esa fue una época notablemente revulsiva. Mientras Elvis andaba despistado protagonizando filmes en su mayoría infumables, James Brown sentaba las bases del Funky, The Beatles ensayaban con una textura llamada Pop y The Rolling Stones rocanroleaban diferente. Pero no entenderé jamás, sin embargo, como una artista ajena a toda la movida de esos años vendía y triunfaba tanto o más que ellos, Barbra Streisand. En fin, cosas de la vida.

Wilson Pickett era la raza, la fuerza, la energía desgarradora en medio de esta marea que aglutinaba todo en uno, con el éxito sin parangón con el que forjó su leyenda en 1965, In The Midnight Hour. Compuesto junto a su amigo e instrumentista Steve Cropper, es un himno inmortal que quiero compartirlo contigo. Temas así merecen la pena un alto y... directo al oído. Déjalo entrar a su antojo.



lunes, 10 de marzo de 2014

Phil Carmen



Rescatando del olvido viejos vinilos pueden encontrarse sorpresas que bien valen al menos un ratito de atención, siquiera sea por tener entre manos las viejas y vetustas portadas de cartón algunas de ellas irrepetibles en el actual formato cd. 

El que traigo ahora me ha dado grandes satisfacciones. Sí, porque me he vuelto a encontrar con un viejo amigo de madrugadas de radio. Tal es así que algún surco ya se resiente y protesta al paso de la aguja de mi no menos legendario Technics.

Este guitarrista y productor no es especialmente conocido por aquí pero alguno de sus discos, no muchos, sí que triunfaron desde que inició carrera con su amigo de siempre Mike Thompson - Carmen  & Thompson - allá por 1975.

Aunque nació en Montreal -Canadá- Carmen desarrolló toda su infancia primero en Frankfurt -Alemania - y después en Lucerne - Suiza -. Junto a Thompson continuó hasta 1982. Entonces Carmen se instala definitivamente en Suiza fundando sus propio estudio de grabación y es cuando decide iniciarse simultáneamente como solista.

Sus composiciones tienen una característica común que las hace inconfundibles. Sobre bases elaboradas de teclados que procuran ambientes etéreos, en definitiva muy bien producidos, Carmen añade una voz sensual y el sonido envolvente de su guitarra. Es una gozada dejarse llevar por cualquiera de ellas.

Ya apuntó maneras con sus dos primeros álbumes como solista pero no consiguió el éxito. Todo lo contrario que con Walkin' the Dog (1985) que contenía el popular On My Way In L.A..

Discos confortables de fácil escucha y esmerados arreglos acústicos. No hay que olvidar que este productor comenzó haciendo country, estilo que retomó en 1996 fundando la banda Clone Leaf.

Sin embargo el disco que rescato de mi discoteca se publicó en 1986. Justo después del tercero como solista que ya introdujo a Phil por la senda del reconocimiento. Se llama Wise Monkeys.

El album contiene la joya nº1 Moonshine Still.