lunes, 30 de septiembre de 2013

BWB, Trío de Ases del Smooth Jazz



La elegancia del Smooth Jazz es algo que está fuera de toda duda. Es una música con una cadencia especial que embriaga por igual. Con el paso del tiempo ha dejado de ser el fondo ideal y se ha convertido en la protagonista absoluta de cualquier velada.

Entorno a ella se han desarrollado músicos con carisma y fineza. Precisos y preciosos en sus composiciones que han abandonado el lado alternativo para integrarse por derecho propio en un circuito que cada vez alcanza mayor firmeza en su innegable popularidad.

Desde los tiempos del saxofonista Grover Whashington, Jr., que inició el estilo, hasta la actualidad músicos como Peter White, Candy Dulfer, Chris Botti o Jeff Golub, por citar algunos, no han hecho sino que embellecer aún más esta especial textura.

En el año 2002 una reunión de tres músicos dio lugar al trío BWB. A saber, el trompetista Rick Braun, el saxofonista Kirk Whalum y el guitarrista Norman Brown. No se han prodigado mucho. Quizá sus carreras en solitario les reclaman demasiado. Pero han tenido tiempo en publicar un segundo disco en once años.

Una seleccionada lista de éxitos indiscutibles del malogrado Rey del Pop Michael Jackson ha sido la excusa necesaria a modo de tributo para grabar Human Nature (2013). Tratados al mejor estilo Smooth Jazz estos clásicos cobran una dimensión francamente sugerente. Sólo es dejarse llevar.



 
 

martes, 24 de septiembre de 2013

Jackson y Mercury Por Fin Juntos



Es conocida la tirante relación profesional que existía entre Freddy Mercury y Michael Jackson. Las excentricidades de ambos no terminaron nunca de resolverse a gusto de ninguno de los dos. Choque de egos posiblemente.

Esta extraña situación anímica entre estrellas de tamaño calibre no fue óbice sin embargo para que cierto día de 1983, en la cima de sus carreras musicales, se reuniesen en California, concretamente en el estudio de grabación de Jackson.

La buena armonía parece que brilló por su ausencia y aún así dejaron registrada una sesión de duetos que jamás vio la luz. La tirantez que se interponía entre los dos no dio lugar a un segundo encuentro en el que dejaran definitivamente perfilado el material. Ha sido ahora cuando Roger Taylor y Brian May, compañeros de Mercury en Queen, las han recuperado.

Estas grabaciones se encuentran en bruto. No fueron producidas. Y así han permanecido ocultas hasta nuestros días. Ahora Taylor y May se afanan en pulirlas para ponerlas a disposición del público en un plazo de dos meses. 

Oportunidad comercial de cara a la Navidad, altruista homenaje a las dos estrellas desaparecidas... Se resolverá en breve. Entre tanto hagámonos una idea escuchando parte del material original que desde hace algunos años venía circulando por la red.





domingo, 22 de septiembre de 2013

The Alan Parsons Project



El rock progresivo durante muchos años no ha sido bien visto por los grandes puristas del rock más genuino, al menos ha despertado en ellos ciertos recelos.

Y es comprensible. La descarga de inmediatez, el juego de cuerdas rasgadas al ritmo de la rabia en escena no son susceptibles de ser confundidas por otras formas aunque en su denominación lleven inscrita la palabra 'rock'.

Pero una cosa es establecer esa diferenciación y otra muy distinta mirar de soslayo y con desdén momentos evolutivos y/o creativos del rock. Porque en la diferencia reside la clave del éxito y la garantía de nuevas rutas musicales.

Alan Parsons, ingeniero y productor, ya estaba trabajando en los míticos estudios Abbey Road desde los entresijos de una mesa de mezclas para Pink Floyd, por ejemplo, mientras The Beatles descargaban toda su revolucionaria impronta musical en aquellas mismas paredes acolchadas.

Su proyecto mejor sin embargo fue el suyo propio. En 1975 desde Londres creó The Alan Parsons Project. No hay rock en el puro sentido del término, pero sí un colchón elaborado a base de largas suites, a veces cortes bucólicos más breves, pero creando un sello propio a partir de las bases que había aprendido de sus mayores en las décadas de los sesenta y setenta. Fue en plena era de la tecnología. Producción detallista. Rock Progresivo.

Te recomiendo cualquiera de los discos del proyecto que también contó con la participación del productor y cantante Eric Woolfson y el director de orquesta Andrew Powell. Pero hago mención especial a Eye In The Sky (1982). Quizá el menos progresivo de todos y más popero que ninguno. También el de más éxito.

Basado en la novela 1984 del escritor y periodista británico George Orwell en la que en plena década de los cuarenta ya vaticinaba la merma de la privacidad en virtud de futuros adelantos tecnológicos, fue el primero en acuñar el término en todo su significado de "Gran Hermano".

En la portada del disco El Ojo de Horus sobre fondo verde. Sin más. Pero con todo el significado, El Ojo que todo lo ve...



BONEY M, Desde Rusia con Amor



Érase que se era una vieja historia de la no menos vetusta Europa que tiene que ver con la leyenda Rusa de principios del convulso siglo XX. Aunque más tarde el 'personal' se enojó y no permitió el espectáculo completo, el acontecimiento tuvo su aquel.

A mediados de los setenta la música disco empezaba a perfilarse dando muestras ya de la eclosión que protagonizó sólo un par de años después. Fiebres varias. En Alemania un productor de nombre Frank Farian tuvo la ocurrente idea de aprovechar tamaño fenómeno musical. Grupos y solistas surgían por doquier al calor del nuevo ritmo y nuestro intrépido productor se sacó de la manga a los Boney M.

Eran estos en realidad figurantes de estudio provenientes de Jamaica y también Alemania. Conformaron un cuarteto -tres chicas y un chico- tomando la buena técnica de la que siempre hacen gala los músicos e intérpretes que aparecen siempre rubricados en letra pequeña en los créditos de los discos de las estrellonas de turno.

Farian creó en el laboratorio la banda perfecta, con la producción perfecta y el sonido perfecto para un final de década perfecto. El sorprendente sonido disco del álbum Nightflight To Venus (1978), tercero de la banda, supuso un shock del que aún se sigue hablando.


El vinilo además de éxitos indiscutibles tuvo su leyenda correspondiente. Se decía que todo era mentira y el playback funcionaba a placer. Que los miembros eran actores que daban en portada la imagen requerida para el proyecto milimétricamente orquestado por Frank Farian. Se demostró más tarde la única verdad, esto es, que se trataba de músicos e intérpretes profesionales reclutados a tal fin.

Pero hubo otra leyenda. La del mismo protagonista del tema que sigue al espectacular y soberbio inicio del disco. Me refiero a Rasputin, el consejero del Zar de Rusia Nicolás II que ostentó incluso más relevancia política que el propio Zar debido a sus cuitas políticas y sociales que terminaron costándole la vida. Se le llegó a atribuir ciertos amoríos con la mujer del  propio Zar. Murió asesinado.

La canción de los Boney M narraba el devenir de Grigori Rasputin hasta el momento de su trágica muerte. Tema y grupo se hicieron muy populares en Rusia. Tanto que fueron la primera banda del oeste en conseguir el permiso directo nada menos que de Leonid Breschnew, Secretario General de la Unión Soviética Comunista, para actuar en Moscú diez noches en diciembre de 1978. Pero se les prohibió incluir en su espectáculo el mencionado tema dedicado al excéntrico Rasputin.

No todo termina siendo absolutamente perfecto. Disfruta del vídeo, merece la pena recordar a los más genuinos Boney M en acción.





martes, 4 de octubre de 2011

El Secreto del Éxito



A veces tengo la misma sensación cuando me planto delante de ciertos grupos y discos. Las comparaciones sin excepciones son impertinentes. Entre otras cosas porque nada es como fue ni volverá a serlo como es hoy. Pero la nostalgia puede causarte malas pasadas.

Por eso es que no sé aún, estoy en esa lucha interior, si el nuevo álbum de los madrileños Secretos es bueno, regular o un recuerdo vago de lo que fueron hasta que el trágicamente malogrado Enrique Urquijo dejó de existir.

Carlos Narea, el productor, se ha encargado de conservar el carisma creador de la banda más longeva, casi en solitario, de lo que fue la movida madrileña. Es limpio, con medios tiempos excelentes y sobre todo suena todo el grupo muy compacto, consiguiendo la elegancia que les acostumbra.




Su habitual registro entre el pop, el country y también el southerm rock yanqui no decepciona en absoluto y es lo que se espera de ellos. No hay mucho más que añadir, salvo que se echa en falta la interpretación entrañable de Enrique. Su hermano Álvaro hace las veces pero de nuevo las comparaciones están fuera de lugar.

En fin, que no está mal, que siguen activos rodando por medio mundo con su espectáculo acústico. Enhorabuena después de tanto años y porque la fórmula siga viva.




jueves, 23 de junio de 2011

Verano a Ritmo Carioca


Desde que decidió cortarse la melena, el productor, compositor y cantante de Connecticut Michael Bolton no ha dejado de suavizar su música hasta límites insospechados. El otrora melenudo de guitarreos potentes es historia.

La verdad es que algunos seguidores quedaron confundidos con las piruetas estilísticas que proponía el marido, novio o amigo perfecto que las mamás quisieran para sus hijas. Imagen limpia, impoluta, exquisita producción y no menos decoro en la elección de material propio o ajeno a ritmo de Soul, R&B, con una voz matizada, sin reparos y con acierto al modo del mejor cantante de color.

Verás, es que acaba de publicar un disco de duetos, Gems The Duets Collection (2011), y por aquello de las casualidades quedó conectado en mi reproductor de cd la opción aleatoria de reproducción. Y ahí que apareció para mi sorpresa una exuberante versión de Somewhere Over the Rainbow.




Judie Garland seguro que observará orgullosa lo que Bolton ha hecho con su clásico; fue la primera que lo cantó para la película El Mago de Oz. Nada que ver con el original, como gustan ser las recreaciones. La del guapete va a ritmo carioca y se ha traído a Paula Fernandes de 27 espléndidos años para redondear la jugada.

La brasileña de voz sobria y estable consigue emocionar junto a su partener profesional. Mérito añadido es que en realidad se trata de una estrella del country, pero aprovechando que el Pisuerga pasa por donde no debe... En fin, que no he ido más allá en el disco hasta que no consiga desengancharme de esta bella pieza tratada con maestría y sutil elegancia. Ahí te la dejo.


martes, 21 de junio de 2011

Amy Winehouse, Bochorno En Escena


Actuaciones de dudosa honorabilidad las hubo, las hay y las habrá por muy largo que el mundo sea en su recorrido entorno al sol. Pero algunas claman al cielo.

Me vienen de pronto a la memoria las controvertidas actuaciones de Iggy Pop, apodado la iguana, que a pecho descubierto literalmente destrozaba en ocasiones conciertos que auguraban buenas nuevas. También los sureños Dr. Hook que incluso subían a escena bebidos. Janis Joplin y Jimmy Hendrix merecerían capítulo aparte.

La era del Punk y post Punk también dio lo suyo. Ahí estaban The Jam y Sex Pistols que hacían las delicias de los morbosos en busca de carnaza con que saciar sus insidias festivaleras. No olvidemos a los Kiss.

Tampoco echemos a olvido a los destrozadores de guitarras. Por ejemplo Pete Townshend de The Who que accidentalmente rompió una y a partir de ahí en represalia consigo mismo no dejaba de dar su dosis de roturas en escena cada vez que le venía en gana. Keith Moon, el batería, se conoce que se contagió y hacía lo propio con su batería.

El ya mencionado Hendrix terminaba con semejante espectáculo destrozón sus actuaciones. Después de vagar por mundos oníricos inducidos artificialmente volvía en sí, o en no, rompiendo en escena la guitarra. También Ritchie Blackmoore de Deep Purple; Kurt Cobain de Nirvana más recientemente emprendiéndola además con el resto de equipos.

Como se observa la lista es larga. ¡Ah!, un detalle. Se dice que quien partió el melón por primera vez -¡vaya, mala comparación!- fue Jerry Lee Lewis, pero este acróbata tomaba como rehén a su piano al que después prendía fuego. El rock siempre fue revulsivo, tachado de satánico en sus inicios, alteraba los ánimos más de lo debido en ocasiones.

Viene a colación esta relación de despropósitos porque he tenido la experiencia más debastadora de casi toda mi vida. Sentí pena, y es lo último que se puede desear, al ver a mi ídolo del soul actual de ribetes clásicos, de voz recia pero embriagadora, intérprete de alta talla acabando con toda su magnificencia por los suelos de la moral. Amy Winehouse la ha vuelto a dar y de la peor forma hace un par de días en Belgrado.

Degradada, reducida a la mínima expresión la Winehouse ni siquiera septeó en escena, no. Ni fue capaz de comenzar mientras una ebria y desvaída figura tanto como ajada y ridícula semblanza de lo que alguna vez debió ser dejaba patente su defectuosa humanidad.

Allí apareció -nunca mejor dicho, parecía un espectro- completamente borracha en escena a la que aún así decidió subir sin rubor alguno que debió quedar sumergido en alcohol o quién sabe qué...

Mi generosa ingenuidad lucha por establecerse en dueña y señora de mis deseos y no pierde tiempo ni dignidad en desearle lo mejor, en la confianza que lo alcanzará, a esta víctima más que juguete roto de una mente tan genial como absurda.




domingo, 19 de junio de 2011

Ha Muerto Clarence Clemons


Sí, como un jarro de agua fría ha caído la noticia, que a pesar de las ya altas temperaturas que sufrimos su tacto nos ha resultado ciertamente gélido. El saxofonista de la legendaria banda de acompañamiento E Street Band de Bruce Springsteen ha fallecido.

Ha sido el sábado 18 de junio en Florida. Murió a consecuencia de un paro cardíaco, a su vez irremediable tras varias intervenciones en el cerebro que le habían sido practicadas en las últimas semanas para paliar los daños de un derrame cerebral y de las que permanecía en estado crítico desde el pasado 13 de este mes.

El propio Springsteen ya se había pronunciado al respecto sobre el estado de salud irreversible de su amigo y compañero Clarence Clemons, desplazándose junto al resto de la banda al lado de éste, donde han permanecido hasta el fatal desenlace.

El imponente músico había sido reclutado por el Boss en 1973 para la grabación de sus tres primeros discos, entre ellos la obra maestra Born To Run que según la crítica especializada cambió prácticamente el devenir posterior del rock and roll.


Clarence Clemons aportó un elemento básico al sonido característico de la E Street Band, la consistencia y vigorosidad de un saxo imbuido plenamente de los sonidos soul que gustaba a su ejecutor aportando frescura y clasicismo a un tiempo al rock descarado de Springsteen.

El saxofonista recaló en los primeros setenta en New Jersey para buscar acomodo en diferentes equipos universitarios de fútbol americano, su gran pasión, pero truncada por un accidente de tráfico del que resultaron maltrechas sus rodillas y de las que jamás se recuperó para la práctica del rudo deporte.

Su corpulencia dejó de brillar en los campos de competición de césped para pasar a hacerlo sobre los escenarios de madera y metal de medio mundo que recorrió junto a su banda y su amigo Bruce. Su padre, un estricto predicador, le había regalado un saxo cuando tenía 16 años que aprendió a tocar como terapia frente a la depresión que le provocó el revés futbolístico volcándose plenamente en su aprendizaje.

Clarence Clemons también desarrolló su carrera en solitario paralelamente grabando buenos discos de soul con colaboraciones insignes como las de Jackson Browne (You’re a friend of mine) o la misma Aretha Franklin; también Ringo Starr.

Clarence Clemons nació el 11 de enero de 1942, en Norfolk, Virgina y se encontró con la muerte 69 años después en Florida. Un músico que brilló con luz propia convirtiéndose en parte esencial del sonido de Bruce Springsteen y también sustento de su imagen más llamativa. Descanse en Paz "The Big Man".




domingo, 12 de junio de 2011

Julie Dexter, Alma de Soul


Unos días de asueto y por fin encontramos de nuevo el camino a casa, el disfrute de sonidos de todos los tiempos. Para comenzar lo hacemos con una mujer de color de privilegiada textura vocal que ha curtido su estilo en solitario desde el año 2000.

Y todo eso después de haber estado a las órdenes de uno de los grandes del jazz, Courtney Pine OBE, quien le invitó como vocalista de su grupo en una de sus giras en los noventa, segunda mitad de aquella década del siglo pasado. Después como embajadora del jazz a nivel internacional en el grupo J-Life en un proyecto de la British Council consiguiendo varios premios.

En el 2000 inicia carrera en solitario creando su propio sello discográfico, Ketch A Vibe Records en el que produce y compone su catálogo desarrollando influencias del reggae de Bob Marley y del jazz y soul contemporáneo en general.

Su voz es dinámica al igual que su sonido, adaptado a los tiempos modernos pero con un ambiente clásico tan particular como difícilmente transferible. Ha creado su propio estilo y se vislumbra como una compositora de alto nivel.

Desde su periplo autodidacta esta británica de Birminghan reside en Georgia, EE.UU. Poco conocida en nuestro país Julie Dexter acaba de publicar su quinto disco New Again (2011). No hay pereza alguna en corroborar tras la primera audición que efectivamente su talento sutil y delicado acaricia el alma.